domingo, mayo 29, 2005

Alemania no es lo que era



Son tantas las evidencias que va a resultar cierto: Alemania ya no es lo que era.

El primero en ponerme bajo la pista del desconcertante descubrimiento fue el entonces histriónico y hoy patético Carlos Pumares mientras realizaba la crónica del festival de cine de Berlín al gritar en antena la hoy -al menos para mí- mítica frase:

"Los alemanes no trabajan...hacen que trabajan".

Entonces lo achaqué a otro de sus ataques histérico-radiofónicos que no podía responder a la realidad. Alemania es un pueblo trabajador que llevó a cabo dos milagros económicos en el siglo pasado que ningún otro país podría haber realizado. Los alemanes son cabezas cuadradas: tenaces, puntuales, trabajadores, perfeccionistas...Pumares está loco pensé, aunque la frase se hizo casi un himno entre nuestro grupo de amigos.

La segunda comprobación de la testaruda realidad germana fue a través de mi propia experiencia. Cuando hace un par de años visité Alemania constaté la mítica frase: los alemanes abren sus comercios, empiezan a trabajar y las ciudades cobran vida a partir de las nueve de la mañana cuando en España ya llevamos unas cuantas horas trabajadas...

...y a las cinco de la tarde las tiendas cierran, la gente sale de sus trabajos y la vida laboral cesa hasta el día siguiente. El mito alemán se venía abajo. Como pudieron reconstruir Drede o Berlín tras los bombardeos aliados en jornada de nueve a cinco.

La puntilla la ofrece José Comas, corresponsal en la capital germana de El País, en su artículo "Los alemanes vagos":

"Los estereotipos vigentes coinciden en que los alemanes son un pueblo laborioso, formado por adictos al trabajo, adornados de virtudes como el orden, la puntualidad y el cumplimiento del deber. Las estadísticas y la vida cotidiana en la Alemania actual contradicen esta imagen".

"Las estadísticas de la OCDE sobre el promedio de horas trabajadas al año en 30 países de los más desarrollados otorgan a Alemania la medalla de bronce de los más vagos. Con 1.438 horas, los alemanes son los que menos trabajan, sólo superados por los noruegos y holandeses. Comparadas con las 1.775 horas de media anual en España y sobre la base una jornada de ocho horas diarias, un alemán medio trabaja casi 40 días al año menos que un español."

Con una economía estancada y la creciente competencia de todos su vecinos del este, no es de extrañar que la situación política esté alborotada, más aún tras la derrota del canciller Schroder en Renania del Norte-Westfalia, el estado federado más poblado de Alemania, con 18 millones de habitantes y que ha sido la principal causa del adelanto electoral.

Los mitos ya no son lo que eran. Si los alemanes se han covertido en unos vagos, quizá algún día los italianos se vuelvan serios, los suizos generosos o los portugueses ahorradores.

2 Comments:

Blogger Ramon said...

Ciertamente trabajan menos. Ahora bien, en estas comparaciones también vale la pena tener en cuenta la productividad o el valor añadido por hora trabajada o alguna otra medida que ponga en la balanza no sólo cuánto tiempo se dedica sino que se obtiene de este tiempo.

En esto me parece que no sólo los alemanes salen mal en la foto....

http://www.conference-board.org/publications/describe.cfm?id=960

11:06 p. m.  
Blogger mangallous said...

Otro dato para la preocupación recien salido del horno:

"La tasa de desempleo en Alemania se mantuvo sin cambios en mayo, en el 11,8%, según adelanta Reuters, que afirma que los economistas calculaban un descenso del paro de 10.000 personas. La agencia asegura que el desempleo sin ajustes cayó en 161.000 personas, hasta los 4,807 millones de personas. Mañana está previsto que se difundan los datos oficiales de desempleo en Alemania."

5:24 p. m.  

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