jueves, julio 14, 2005

Todo es así de simple para Máximo


"Una pareja toma el sol en la tierra y se dicen:

--Pasas hambre en Kabul y pones una bomba en Madrid.
--Es lo que tiene la globalización.

Sucede hoy en el chiste máximo. Pero en realidad sucede todos los días en las páginas de muchos periódicos. Hay un tipo abrumador de chistoso cuya misión consiste en ilustrar el spleen de su periódico. No pasó siempre con el humor, que solía ser un spleen alternativo y desconcertante, capaz de leer el diario (y la vida) al revés. Este humor funcionario. La sonrisa del régimen.

El hambre de Kabul. Cabe ponerla en contacto con las primeras noticias de los terroristas de Londres. Británicos. De origen paquistaní. El hambre de Kabul. O con las declaraciones del asesino de Van Gogh. Se ha abierto el juicio y Mohamed Bouyeri ha hablado sobre las causas: “No actué por odio, sino según mi credo, que dice que hay que decapitar a todos los que insulten a Alá” Luego insisitiría, dirigiéndose a la madre de Van Gogh: “Nunca me sentí insultado por las críticas de su hijo al islam. Pero actué en nombre de mi religión”. Es interesante esto del criminal Bouyeri. No era nada personal. Solamente el mecanismo automático de respuesta. La despersonalización del crimen y su inexorabiliad. Los actos terroristas tienen algún fondo común. El más vistoso es ese actuar por delegación. Lo permite la religión o la nación. Pero no el hambre. En nombre del hambre pongo una bomba en Madrid. Esa grotesca izquierda que cuando Bouyeri dice “...decapitar a todos los que insulten a Alá...” le coge del brazo, al criminal Bouyeri, y se lo lleva para reeducarlo: “Venga Mohamed, que a ti lo que te pasa es que tienes hambre”. La incapacidad de la izquierda contrafáctica para plantar cara a la religión (más allá de escaramuzas locales) es turbadora. Y aunque compleja, explicable: el mismo suelo común del mito. La utopía. La hurí láctea. Una profunda comprensión de fondo."

Arcadi Espada



Del mismo modo que Forges me parece genial, lo de Máximo siempre me ha parecido una tomadura de pelo. Supongo que cuando no se le ocurre nada, dibuja un barbudo o un triangulo y le planta una frase cargada de profundidad que a mí siempre me ha parecido vacua, pretenciosa y carente de talento.

5 Comments:

Blogger la patata de la libertad said...

Tanta reducción hay en uno como en el otro, Máximo y Espada: Máximo es penoso, siempre lo ha sido... intenta ser un Roto amable, filosófico, pero la carga de mala leche la lleva quien la lleva, y no puede aparentarse cuando apetece.
Máximo es un empleado de Prisa.
Sin gracia.
Por otra parte, el análisis de Espada, como siempre, de saloncito, de burgués satisfecho: una demagogia que confunde la venganza en nombre de "..." con la reacción previsible. Y no vengamos ahora con cuentos ilusos: todos sabíamos que tras lo de Irak nos caerían unos cuantos muertos. La ingenuidad de nustros gobernantes es fingida. No participemos de ella... así sólo les legitimamos. Nos dejamos manipular.
De acuerdo con Espada en que el hambre sucede allí y quienes se vengan son hombres de aquí, sedientos de sangre por motivos ideológicos. Nada que ver con el hambre, claro que no. Pero no es una violencia sin ton ni son. Es exactamente la misma violencia que aplicamos desde la metrópolis solo que bajo otros medios y con una cobertura más intensa que nos vuelve más sensibles.
Más dinero en medios, más sensibilidad. ¿O valen más 50 muertos británicos que los 25 que revientan cada día en Bagdad?...
Que el islam es una rémora ¿donde hay que firmar?... Todos lo suscribimos. Cualquier oriental liberal o de izquierdas lo suscribirá sin duda alguna. Sucede lo mismo que con el cristianismo y con todas las fes... hasta con el dinero... (¡no hay mayor fe que el dinero!)
Ahora Espada, para ser justos, debería transcribir el discurso de Timothy McVeigh, que mezclaba a Cristo con la raza aria cuando le juzgaron por volar a cuatrocientas personas en Oklahoma. O que hable de los 200 negros muertos por violencia policial en la última década en EEUU. Si vamos a hablar de violencia islamista, hablemos también de violencia blanca y cristiana, hagamos la misma demagogia, pongámoslo todo al mismo nivel.
Empieza a ser enfermiza la relación directa entre minutos y líneas de cobertura en los medios con nuestro interés, nuestro análisis de escenario. Estamos mediatizados como nunca antes. Ellos nos delimitan el debate y nosotros a seguirles el juego y hablar como cotorras...

Aparte de todo, un saludo, Mangallous. Siempre es un placer leerte.

1:29 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

-Magallous, de nuevo enhorabuena, pero Forges es de los que cojen al asesino Mohamed del brazo y le dicen lo del hambre.
-la patata de la libertad: la diferencia estriba en que nuestro terrorismo (es duro decirlo aunque sea verdad) sigue garantizándonos nuestra forma de vivir (cuestionable por supuesto) y su terrorismo pretende que vivamos bajo la Égira de Jomeini. De estos dos terrorismos, ¿con cuál te quedas? Otra cosa es que intentemos que no exista el nuestro.

9:09 a. m.  
Blogger db said...

El error de todos los que fueron a la guerra de iraq fue creer que a los terroristas islamicos se les puede vencer mediante las armas. La guerra que hay que ganarles es la de las ideas.

10:55 p. m.  
Anonymous Salvatore said...

Querida Patata,

Sólo por curiosidad, exactamente cuando pensaste que se iba a cometer un atentado masivo en España por mandar tropas a Iraq?

3:18 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

¿Tu crees que hay violencia sin reacción? Yo no. Nunca la ha habido, nunca en la historia, en ningún contexto...
¿Conoces algún caso que puedas compartir?...
Y no vale el holocausto judío. Hubo (poca, alguna) resistencia contra los nazis. Hoy día hay quien paga por el holocausto, aún indirectamente y con un diferido de 60 años... y esa es la parte más triste, que la violencia raras veces vuelve hacia quien la ha generado, cae en el pueblo, en cualquiera. Y convierte en salvajes a quienes la sufren.
Tal vez fui pedante en mi primera exposición, pero el caso es que yo me lo olí. Y creo que como yo, otros tantos. Era un tilín, una intuición negra, negrísima. Algo inconsciente casi, pero con una base sólida.
Por ejemplo, ahora mismo me extraña muy mucho que en Italia y en Polonia no haya pasado nada. No me extrañaría que fuesen los póximos.

8:50 p. m.  

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